Las marcas y su impacto positivo en la sociedad

Ago 30, 2021

Los consumidores hoy son conscientes de su creciente poder y cada vez más le están demandando a las marcas que sean transparentes, genuinas, empáticas y que generen un impacto positivo en la sociedad y en el entorno.

No es una tarea fácil. Sin embargo, es muy probable que tampoco sea una tarea eludible a futuro. Si las marcas quieren realmente sobrevivir en esta nueva era, deberán estar abiertas a transformarse. Uno de los caminos que se vislumbra, en su esfuerzo por conectar con los clientes y consumidores, es evolucionar hacia el Marketing de Valores y convertirse en lo que se conoce como “Inside Out Brands”. Marcas cuyos valores, creencias o misión son apreciables desde fuera, pero también desde el interior de una organización, y que generan un aporte positivo para la sociedad, sus consumidores o su entorno.

Este nuevo escenario se ha visto potenciado en los últimos años por la digitalización que ha revolucionado la forma en la que el consumidor se relaciona con las marcas, y lo que realmente espera de ellas. Hoy el consumidor debe lidiar con un mercado hiper-saturado de mensajes, ofertas y promociones online, con el auge de las fake news y toda la información que llega por las redes sociales.

En este contexto, hacer un buen producto u ofrecer un buen servicio ya no es suficiente para ser la marca escogida. No sin antes saber en qué creen, cuál es el aporte a sus clientes, a sus empleados, a la sociedad y al entorno en el que se desenvuelven. Es así como, las marcas deben conectar con las personas y su humanidad, con sus valores y preocupaciones de forma transparente y honesta. Y aquí viene el siguiente desafío. Porque lo que se espera hoy no solo se refiere al discurso corporativo, a lo que la marca declara en su estrategia ni a los grandes lineamientos internos. Los clientes hoy esperan ver marcas consecuentes, marcas que vayan mucho más allá de la mera transacción de sus productos y servicios; quieren ver marcas que materialicen sus aportes en acciones concretas y reales; que en definitiva busquen avanzar con una contribución sostenible a su comunidad, país o a la sociedad en general.

Para ello es clave que sean capaces de definir un propósito corporativo inspirador y movilizador, y que puedan plasmarlo en acciones concretas y mensajes empáticos y consistentes. Para hacerlo deben, en primer lugar, identificar un ámbito coherente con su marca, de manera que las iniciativas sean honestas, tengan continuidad en el tiempo, y estén alineadas con sus valores. Para algunas marcas puede ser: comprometerse con el medioambiente o las comunidades que su actividad impacta, con una obra social o una fundación, con iniciativas de apoyo al comercio justo, el impulso al emprendimiento a través de incubadoras o apoyo a la innovación, iniciativas enfocadas en diversidad e inclusión, o bien entregar información de valor a sus consumidores y educarlos.

En segundo término, es fundamental hacer partícipe a toda la empresa, que todos los que forman parte de ella y la representan estén alineados y comprometidos con estas iniciativas. Aquí es clave que los directivos y tomadores de decisión estén realmente involucrados, que asuman el liderazgo e inspiren al resto de la organización a sentirse parte de dichas iniciativas, ya que ellos juegan un rol de embajadores de las marcas.

En definitiva, las personas buscan conectar con las marcas desde sus valores más profundos, entender y compartir aquello que está detrás de las marcas, lo que trasciende a sus productos o servicios. Buscan identificarse y sentirse representados por las causas que las marcas apoyan, con su aporte real para mejorar el mundo, con su contribución positiva a la sociedad. Así, las marcas que sigan el camino de las Inside Out Brands probablemente se ubicarán por delante de su competencia, serán recompensadas con la lealtad y preferencia de sus clientes, y de paso se convertirán en referentes de sus industrias.